Cebollas

Las malas hierbas en la cebolla se combaten todavía usando grandes cantidades de agua. Se piensa que el cultivo debe empaparse bien para evitar las infecciones.

Sin embargo, los líquidos que resbalan hasta la base de la joven planta de la cebolla, impiden el desarrollo de la raíz. La experiencia nos enseña que gracias al Wingssprayer se utiliza menos agua y un 50% menos de producto fitosanitario. Este líquido no llega hasta las raíces en desarrollo y no pone en peligro el crecimiento de la planta porque no llega a empapar el suelo. Las malas hierbas se combaten sin dañar el cultivo. Las gotas finas atacan las malas hierbas jóvenes y abarcan diez veces más superficie por hectárea que las gotas gruesas.

Las infecciones de Botrytis y Phytophthora porri (punta blanca) afectan al cultivo cuando las hojas están planas. La mosca de la cebolla pone huevos en el suelo, en la base de la cebolla, y las larvas se comen la raíz. La planta termina pudriéndose. Ambos hongos se combaten muy bien con la técnica del Wingssprayer.