Fresas

Las fresas son infrutescencias que se conocen y se consumen en Europa ya desde hace 5000 años. Pero para los topos no hay mayor delicia que las fresas. Las enfermedades y las plagas, como la botrytis (moho gris) son problemas serios para los cultivadores. Combatirlas es, por demás, muy difícil porque el cultivo cerrado y gruesas capas de follaje debajo de las plantas facilitan la propagación de muchos hongos. A menudo, se suele rociar con grandes cantidades de líquidos para combatir los hongos. Pero, por lo general, es contraproducente porque esta abundancia de líquidos (a veces, hasta 2000 litros por hectárea), aumenta la humedad del aire en la paja debajo de las plantas y la humedad que favorece el crecimiento de los hongos.

La técnica de rociado del Wingssprayer, al abrir las plantas suavemente, facilitando su rociado fino supone el uso de 400 litros como máximo, por lo que la concentración del producto es mayor y se evita el microclima que favorece la aparición de hongos. Con la técnica de Wingssprayer se evita además la deriva de productos a los campos donde se cosecha la fresa.