Judías

Las judías también padecen de muchas enfermedades. La amenaza comienza desde el mismo momento en el que se siembran. El pulgón de la judía se alimenta de muchos tipos de cultivo y, al mismo tiempo, propaga otras enfermedades. El Wingssprayer también se puede utilizar con fungicidas.

Los cultivos de judías se ven amenazados por cierto tipo de mala hierba y por plagas, por ejemplo, Botrytis y Sclerotinia. Precisamente, debido al denso follaje, inherente a las judías, los pulverizadores tradicionales no son siempre lo suficientemente eficaces porque no llegan a todas partes.

Al abrir ligeramente el follaje, como lo hace el Wingssprayer, las finas gotas llegan hasta los mismos pies de la planta. Este mismo follaje se cierra, después de pasar el Wingssprayer, y se evita que las gotas vayan a parar a otros lugares indeseados.